Análisis preliminares realizados en Brasil encontraron diferencias entre la categoría indicada en las etiquetas y la obtenida en muestras de aceites comercializados como extra virgen. Las autoridades brasileñas advierten que los resultados todavía están sujetos a peritajes y contrapruebas y, por tanto, no permiten conclusiones definitivas. (RTP)
Análisis realizados en Brasil ponen bajo atención al mercado del aceite de oliva
Pruebas realizadas en Brasil detectaron posibles problemas en la clasificación de aceites de oliva comercializados por marcas portuguesas como productos extra virgen. Los resultados fueron divulgados este viernes, 14 de agosto de 2026, en el contexto de una acción civil pública impulsada por el Ministerio Público Federal (MPF). (RTP)
Las pruebas surgieron después de una determinación judicial y compararon la categoría declarada comercialmente con las características encontradas en las muestras examinadas.
Los resultados disponibles son, sin embargo, preliminares. El Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil indicó que todavía deben realizarse procedimientos periciales y contrapruebas antes de que pueda establecerse de manera definitiva la conformidad o no de los productos. (RTP)
¿Qué encontraron las pruebas preliminares?
Según la información divulgada por medios brasileños y recogida por la agencia Lusa y RTP, entre las marcas portuguesas identificadas en los resultados preliminares figuran Andorinha, Gallo y Terras de Camões. (RTP)
Las muestras atribuidas a Andorinha y Gallo estaban comercializadas como aceite de oliva virgen extra, pero los análisis preliminares las habrían situado en la categoría de aceite de oliva virgen.
En el caso de una muestra de Terras de Camões, el resultado preliminar habría correspondido a la categoría de aceite lampante. (RTP)
Esta distinción es relevante porque las categorías responden a diferentes parámetros de calidad. Un producto clasificado como virgen extra debe cumplir requisitos específicos, mientras que el aceite lampante normalmente necesita ser refinado y no está destinado a su comercialización directa para consumo en esa condición. (RTP)
Las autoridades piden cautela
El Ministerio de Agricultura brasileño ha destacado que estos resultados no deben interpretarse todavía como una conclusión definitiva contra las empresas involucradas.
Las compañías tienen derecho a solicitar los análisis periciales y las correspondientes contrapruebas, dentro de las garantías legales de contradicción y defensa. Por esta razón, el ministerio evitó confirmar oficialmente las marcas relacionadas con los procedimientos mientras continúa la fiscalización. (RTP)
La aclaración resulta importante para diferenciar entre un resultado inicial de laboratorio y una decisión administrativa definitiva sobre la conformidad de un determinado producto.
Los resultados no indican por sí solos un riesgo sanitario
Otro punto destacado por las autoridades brasileñas es que una diferencia en la clasificación comercial de un aceite no significa automáticamente que exista un peligro para la salud.
El Ministerio de Agricultura explicó que las clasificaciones preliminares obtenidas en estos análisis, por sí solas, no indican un riesgo para la salud pública. Cuando la fiscalización identifica situaciones que pueden representar un peligro para los consumidores, se adoptan medidas inmediatas de control y comunicación. (RTP)
El problema investigado en este caso está relacionado principalmente con la correspondencia entre las características del producto y la categoría de calidad indicada al consumidor.
Portugal tiene un peso importante en el mercado brasileño
El caso adquiere especial relevancia por la importancia de Portugal como proveedor del mercado brasileño.
Brasil importa la gran mayoría del aceite de oliva que consume y Portugal ocupa una posición destacada entre sus proveedores. Según los datos citados en la información publicada este viernes, Portugal representa aproximadamente el 53% de las grasas y aceites vegetales importados consumidos en Brasil. (RTP)
El elevado peso de las importaciones convierte la fiscalización en una actividad permanente para las autoridades brasileñas.
De acuerdo con el Ministerio de Agricultura, alrededor del 99% del aceite de oliva consumido en Brasil es importado, lo que exige controles continuos sobre los productos que llegan al mercado nacional. (RTP)
No solamente aparecieron marcas portuguesas
Los análisis preliminares no se limitaron a productos asociados con Portugal.
La información publicada por RTP señala también problemas de clasificación en muestras relacionadas con las marcas españolas Gomes da Costa y Costa d’Oro, la italiana Filippo Berio y una marca de Carrefour. (RTP)
La existencia de productos de diferentes procedencias entre las muestras analizadas refuerza el carácter más amplio de la fiscalización brasileña sobre el mercado del aceite de oliva.
Empresas portuguesas reaccionan
Andorinha, perteneciente al grupo Sovena, informó que está siguiendo las noticias relacionadas con los análisis realizados por el Ministerio de Agricultura brasileño y que espera obtener más información de las autoridades para esclarecer completamente los hechos.
La empresa afirmó también que sigue la normativa vigente en Brasil y que apoya los procedimientos de fiscalización y transparencia relacionados con la calidad de los productos del sector. (RTP)
Gallo, por su parte, comunicó que tuvo conocimiento de las alegaciones y adoptó medidas internas para investigar la situación. (RTP)
Las respuestas empresariales se producen mientras los procedimientos oficiales todavía no han concluido.
Fraude clandestino preocupa más a las autoridades
Aunque las diferencias de clasificación encontradas en productos importados reciben atención, el Gobierno brasileño destacó que su mayor preocupación en materia de seguridad está relacionada con otro fenómeno: los aceites fraudulentos producidos clandestinamente en el mercado interno.
Según el Ministerio de Agricultura, existen empresas clandestinas que mezclan otros aceites vegetales —frecuentemente aceite de soja— con colorantes y aromatizantes para fabricar productos presentados fraudulentamente como aceite de oliva. (RTP)
Estos productos pueden representar un problema sanitario mayor porque son fabricados sin los controles adecuados y pueden utilizar materias primas cuya procedencia o características no están debidamente identificadas.
El ministerio también señaló que, dentro del comercio regular de aceites importados, el número de no conformidades detectadas es bajo y generalmente no representa riesgos para la salud de los consumidores. (RTP)
¿Qué ocurre ahora?
El siguiente paso será la continuación de los procedimientos técnicos previstos por la legislación brasileña.
Las empresas involucradas podrán ejercer su derecho a las contrapruebas y los resultados tendrán que ser evaluados antes de que las autoridades establezcan conclusiones definitivas.
Por ese motivo, no es correcto afirmar en este momento que las marcas mencionadas hayan sido definitivamente condenadas por vender productos irregulares. Lo confirmado hasta ahora es la existencia de resultados preliminares que indican discrepancias de clasificación y que están siendo examinados dentro de un procedimiento oficial. (RTP)
Fiscalización continuará en Brasil
El episodio también pone nuevamente en evidencia la dependencia brasileña del aceite de oliva importado y la importancia de mantener mecanismos de control capaces de verificar si aquello que llega a las estanterías corresponde a la categoría anunciada en el envase.
Con prácticamente todo el aceite consumido en Brasil procedente del exterior, las autoridades consideran la fiscalización una tarea permanente y no una operación puntual. (RTP)
Los resultados divulgados este 14 de agosto de 2026 abren ahora una nueva etapa de comprobaciones. Solamente después de los peritajes, las contrapruebas y la conclusión de los procedimientos correspondientes será posible determinar definitivamente la situación de cada una de las muestras analizadas.

