Dalmi Fernandes Defanti Junior explica que, durante años, la sostenibilidad en el sector gráfico fue tratada como un elemento diferenciador de marketing: un sello verde en el embalaje, una frase discreta en el pie de página del sitio web, algo que se mencionaba cuando resultaba conveniente, pero que rara vez se incorporaba a la rutina productiva. Ese escenario está cambiando, y la transformación no es sutil.
Los papeles certificados, las tintas de origen vegetal y los procesos con menor impacto ambiental han dejado de ser una excepción promovida por unas pocas imprentas comprometidas para convertirse en un requisito habitual de clientes cada vez más atentos al origen de los productos que consumen, a la huella de carbono de cada etapa y al destino de los residuos generados. Lo que antes era una ventaja competitiva hoy se acerca a ser una condición básica para mantenerse en el mercado, y comprender este cambio es el primer paso para no quedarse atrás.
¿Por qué el origen del papel y el tipo de tinta utilizados se han convertido en aspectos clave al contratar una imprenta?
Empresas de diferentes tamaños han incorporado criterios ambientales en la selección de proveedores gráficos, lo que incluye preguntar por el origen del papel, el tipo de tinta utilizada y el destino de los residuos de producción. Este movimiento refleja un cambio más amplio en el comportamiento del consumidor, que hoy asocia el compromiso ambiental con la credibilidad de la marca contratante, y no únicamente con la imprenta que realiza el trabajo.
Gráfica Print, fundada por Dalmi Fernandes Defanti Junior, ha acompañado este cambio en las exigencias de sus clientes en Mato Grosso, quienes comenzaron a preguntar por el reciclaje y el origen de los insumos incluso antes de hablar del precio.
Papel reciclado y certificado: ¿qué cambia en la práctica?
Los papeles con certificación de manejo forestal responsable y las opciones recicladas ya ofrecen una calidad equivalente a la del papel convencional en gran parte de las aplicaciones gráficas. La diferencia radica menos en la apariencia final y más en el origen de la materia prima y en el proceso de fabricación, que reduce el consumo de agua, energía y árboles nativos a lo largo de toda la cadena productiva.

Dalmi Defanti Cuiabá señala que las tintas a base de agua y los sistemas que prescinden de productos químicos agresivos también han ido ganando espacio, especialmente en envases y materiales de uso cotidiano, como bolsas y etiquetas.
¿Cómo reduce el desperdicio de papel la impresión bajo demanda?
Además de la materia prima, también ha cambiado la forma de producir. Los modelos de impresión bajo demanda, que imprimen únicamente el volumen realmente necesario en lugar de generar grandes inventarios especulativos, reducen el desperdicio de papel y evitan que los materiales impresos queden obsoletos antes de ser utilizados.
Esta lógica está directamente relacionada con la combinación entre la impresión offset y la impresión digital: las tiradas pequeñas y las pruebas realizadas antes de tomar decisiones de mayor escala evitan retrabajos y reducen el descarte de materiales. Dalmi Defanti Cuiabá destaca que este cambio de modelo no es solo un discurso ambiental; también reduce los costos operativos para el cliente final, ya que menos desperdicio significa menos gasto en material impreso que nunca llegará a utilizarse.
La sostenibilidad se convierte en un requisito estratégico en la industria gráfica
Para quienes contratan servicios gráficos y desean evaluar las prácticas sostenibles de manera rigurosa, existen algunas preguntas que ayudan a diferenciar a las empresas que realmente incorporan la sostenibilidad en sus procesos de aquellas que simplemente utilizan el tema como estrategia de marketing.
Conviene preguntar cuál es el origen del papel utilizado, si los insumos cuentan con certificaciones ambientales reconocidas, cómo se gestionan o reutilizan los residuos generados durante la producción, si existe un control del consumo de agua y energía y si la imprenta adopta modelos de producción bajo demanda para evitar el desperdicio provocado por grandes tiradas innecesarias.
Dalmi Fernandes Defanti Junior concluye que la sostenibilidad en el sector gráfico está dejando de ser únicamente una ventaja competitiva o un calificativo presente en los materiales institucionales. Cada vez más, se consolida como un factor determinante en la decisión de compra, influyendo tanto en empresas como en consumidores que buscan socios alineados con las buenas prácticas ambientales.

