El 18 de marzo de 2025, el expresidente Donald Trump hizo una declaración sorprendente a través de su plataforma Truth Social, donde anunció que pondría fin a la protección del Servicio Secreto para los hijos adultos de Joe Biden, Hunter Biden y Ashley Biden. La decisión de Trump se enmarca en su estrategia para revertir las políticas implementadas por su predecesor, especialmente en lo que respecta a los perdones presidenciales y los beneficios de seguridad. Trump dejó claro que, en cuanto asuma su cargo, revocará la protección que el Servicio Secreto había brindado a los hijos del presidente actual de los Estados Unidos.
Hunter Biden, de 55 años, y Ashley Biden, de 43 años, son los dos hijos sobrevivientes de Joe Biden. La protección del Servicio Secreto había sido proporcionada para garantizar la seguridad de los familiares inmediatos del presidente de turno. Sin embargo, esta política ha sido objeto de debate en diversas ocasiones, con críticos que argumentan que no es necesario continuar con esta medida una vez que los hijos alcanzan la adultez. Según Trump, la retirada de dicha protección se llevará a cabo de manera inmediata y sin excepciones, asegurando que esta medida se implementará de forma eficaz.
En el caso de Hunter Biden, el cual ha sido foco de varias investigaciones y controversias en los últimos años, Trump ha señalado que ya no requerirá la protección de 18 agentes del Servicio Secreto. Este anuncio se produce en un momento delicado para la familia Biden, que enfrenta desafíos legales y políticos. La decisión de Trump también podría generar un precedente para futuros presidentes, en cuanto a la cobertura de seguridad para los familiares cercanos, especialmente cuando se trata de adultos que no desempeñan funciones oficiales dentro del gobierno.
La Casa Blanca, por su parte, ha reaccionado con cautela ante este anuncio. A través de un comunicado, el Servicio Secreto informó que, si bien estaba al tanto de la decisión del presidente Trump, se comprometía a cumplir con la orden. El equipo de seguridad que brinda protección a Hunter y Ashley Biden ahora estará trabajando para garantizar una transición segura, tal y como lo requiere la normativa. Esto podría implicar la reubicación de las asignaciones de los agentes de seguridad hacia otros roles dentro del gobierno de Trump.
El Servicio Secreto, cuya misión principal es proteger a las figuras de alto nivel del gobierno de los Estados Unidos, está compuesto por un equipo altamente entrenado y preparado para manejar situaciones de alto riesgo. Sin embargo, la protección a familiares de presidentes, como en este caso, ha sido un tema controvertido. Los críticos de la política de protección argumentan que la medida es excesiva y que los recursos podrían utilizarse de manera más efectiva en otras áreas de seguridad pública. De acuerdo con algunos expertos en seguridad, la medida tomada por Trump podría generar debates sobre la asignación de recursos y la justificación de la protección de figuras que no tienen un rol activo en el gobierno.
En su declaración, Trump no solo tocó el tema de la protección de los hijos de Biden, sino que también extendió su crítica a la política de perdones de la administración anterior. Trump indicó que revocaría varios de los perdones otorgados por Biden a personas vinculadas a su administración, incluidos aquellos relacionados con su hijo Hunter. La controversia sobre los perdones presidenciales ha sido un tema recurrente durante los últimos años, con acusaciones de abuso de poder y de beneficios indebidos para ciertos individuos cercanos al presidente.
Mientras tanto, la decisión de Trump de cancelar la protección del Servicio Secreto a los hijos de Biden podría tener repercusiones políticas más amplias. Esta medida será vista por muchos como parte de su estrategia para desacreditar a la familia Biden y reducir la visibilidad de los miembros de su entorno cercano. Los observadores políticos han señalado que esta acción también podría generar un efecto de polarización entre los partidarios de Trump y aquellos que apoyan a Biden, lo que podría tener consecuencias en las elecciones presidenciales futuras.
Finalmente, la retirada de la protección del Servicio Secreto para Hunter y Ashley Biden marca un capítulo más en la relación tensa entre los presidentes Trump y Biden. A medida que se acerca la campaña electoral de 2024, se espera que las tensiones entre ambas partes continúen en aumento. La política de seguridad personal y los beneficios derivados de esta protección seguirán siendo un tema crucial en los próximos debates y en las decisiones que tomarán los futuros líderes de los Estados Unidos.
Autor: Warren L. Moore
Fuente: Asesoría de Comunicación de Saftec Digital